martes, 26 de octubre de 2010


Los 4 fantásticos

Si buscamos “Explosión” en el diccionario de la RAE encontraremos algo como “Liberación brusca de una gran cantidad de energía encerrada en un volumen relativamente pequeño, la cual produce un incremento violento y rápido de la presión, con desprendimiento de calor y luz que va acompañada de un brutal estruendo y bla bla bla”. Si buscamos en mi diccionario “Explosión” fijo encontraremos “Arctic Monkeys, dícese de la mejor banda de indie rock de la historia, que se caracteriza precisamente por su estilo explosivo”.

No existe banda que me cague tanto el cerebro ellos y cero exageración cuando digo que es una de las pocas bandas completas y compactas que alguna vez existieron desde los Beatles. Esa furiosa energía que transmiten es inexplicable,  pero tiene el poder de hacer que cualquier persona se alucine el batero más heavy de todos mientras golpea lo que tenga en frente, que grite en silencio y porque no que toque guitarras y bajos imaginarios hechos de aire mientras camina camino al paradero a coger el bus.

Arctic Monkeys posee esa rareza innata característica de las grandes bandas musicales de la historia, eso que hace que a pesar de que pase el tiempo nunca haya borrado sus canciones, eso que hace que siempre active el hold para no pasar ninguna de las 106 canciones que tengo en mi iPod, hasta que se acaben todas las historias relatadas por la notable voz de Alex Turner junto a la poderosa teba de Matt Helders, la ‘beastie guitar’ de Jamie Cook y el siempre prolijo y atinado bajo de Nick O’Malley.

Estos son los héroes de mi generación, los que siempre tuvieron esa predisposición a hacer música por el simple gusto de hacerlo y no sólo por ganar dinero, los que regalaban demos al final de sus primeras presentaciones para que la gente los escuchara, los que han llegado a convertirse en la banda más importante de indie de la era contemporánea, si…ellos, los que aun se preguntan ‘Who The Fuck Are Arctic Monkeys?’

No hay comentarios:

Publicar un comentario